Ana María Matute

Del libro “Los años 50” (Juan Soto Viñolo, La esfera de los libros, 2009) destaca la presencia en España de Ana Mª Matute como escritora con verdadera presencia y personalidad:

“El Café Gijón era en los 50 un vivero de escritores, consagrados y por consagrar, en una España convaleciente con ganas de resucitar. La generación de intelectuales anterior a la guerra civil y los nuevos escritores sentían la necesidad vital , moral y espiritual de recuperarse a través de la literatura. (…).

Entre los asiduos del café literario estaba Ana María Matute (Barcelona, 1926), de la generación de los niños asombrados, la más premiada de las escritoras españolas. El talento creativo, la imaginación de Ana María, que fue niña tímida con lengua de trapo, se vio distinguido en 1953 con el Premio Café Gijón por su obra Fiesta al Noroeste. La década fue fructífera y en 1954 obtuvo el Premio Planeta con Pequeño teatro, en 1955 publicó En esta tierra y en 1958 el Premio de la Crítica y el Nacional de Literatura con Los hijos muertos.

 

 

Un año después, en 1959, gana el Nadal con Primera memoria, la que para muchos es su mejor novela. A ello quizá no es ajeno el argumento: una historia de amor entre dos adolescentes en un mundo de poesía y misterio localizado en una aldea mallorquina durante los primeros meses de la guerra civil”.