El faro de Cabo de Palos

Según Plinio el Viejo y Avieno, el faro de Cabo de Palos (Cartagena, Murcia) está construido sobre un promontorio donde había un templo cartaginés dedicado al dios Baal Hammón, que los romanos identificaron con el dios Saturno.

 

 

El culto del fuego sagrado en el templo de Baal Hammon tuvo, probablemente, la doble función de templo y de faro de la antigüedad, antes de que el faro se construyera y se le dotara de luz artificial. Este es un punto complicado del litoral murciano debido a la presencia de las Islas Hormigas, ya que algunas de ellas corren bajo el mar y han provocado no pocos naufragios, lo que hace las delicias de los buceadores que acuden de todas partes de España para rastrear los barcos hundidos. A veces se encuentran ánforas y otros objetos de época romana, durante la cual Cartagena era un puerto muy activo.

En su versión romana, Saturno, se le considera el dios del tiempo humano y se le representa como un anciano con barba blanca y una hoz en la mano.


En su versión griega, el titán Crono, también se le representa con una hoz, con la que corta y mutila al cielo (Urano), convirtiéndose así en el creador por antonomasia.

Los griegos tenían personajes diferentes para el dios del tiempo humano (Crono) y el dios del tiempo general (Chronos). En El Club de las cincuenta palabras David buscará la mejor manera de conciliar ambos. Aquí, el faro en los años 60.